Tras haber salido de Ansó a las 7:45 de la mañana, llegamos al barcal de Guarrinza donde dejamos los coches "sufriendo" los dos últimos kilómetros entre agujeros y emprendimos la marcha por la pista dirección Agua Tuerta. En esta ocasión íbamos un grupo de 33 montañeros. Así da gusto porque la marcha se hace más amena, y se puede charrar con personas de diferentes territorios.
Después de recorrer unos dos kilómetros, se coge un pequeño alcorce para no continuar por el serpenteo de la pista, el cual nos llevará a l'achar de Agua Tuerta.
Una vez allí, se nos abre la inmensa Val de Agua Tuerta, de origen glaciar, llamado así por los caprichosos meandros que forma el río en su discurrir, sorprendiendo a propios y extraños.
Tras recrearnos un rato con el paisaje, cruzamos la val, sorteando el agua, las vacas y
las yeguas, habitantes de este valle en verano hasta llegar al barranco de Acué, donde empieza el empinado camino que nos llevará al Ibón de Arlet.
Después de un rato de subida, localizamos una buena sombra, y la aprovechamos para reagruparnos, echar un trago de agua y contarnos las aventurillas de la noche del sábado, que para algunos fue una noche larga y para otros más, hasta el punto de causar baja ,eh Pedro .
Otro buen rato de ascenso, y ya estamos en Francia: liberté, égalité, fraternité. Mucha libertad, mucha igualdad y mucha fraternidad, pero lo primero que nos encontramos es un cartel lleno de prohibiciones, entre otras, la de no poder pasar con perro ni siquiera atado. Pobre Elur.
Alrededor del cartel, con vistas a Arlet , y para acompañar a Elur, decidimos almorzar allí mismo, sin haber tocado aún el agua del ibón. Elur siempre se mantuvo en la parte ansotana, sin pasar en ningún momento a la France, por miedo de su dueño a la multa, 135 "euracos".
Con el bocadillo ya en el estómago, y la bota de vino de Jesús vacía, algunos bajaron al ibón a bañarse, otros se quedaron con Elur, y los restantes ascendieron al pico Aillary, de donde contemplaron las mejores vistas:
Ibón de Arlet con el Midi D' Ossau al fondo,
Bisaurín,
Castillo de Acher,
Guarrinza,
Pico Royo y al fondo Anie, Mesa de Los Tres Reyes, Petrachema, y Mallo de Acherito,
y Agua Tuerta.
Después de descender del pico Aillary, unos bajaron al ibón a refrescarse, y a otros aún les dio tiempo de subir al pico Arlet, para ver otra perspectiva de Agua Tuerta.
Una vez secos emprendimos la bajada por el mismo camino, pudiendo soltar ya al perro.
Bajando no todos vieron los "fongos royos"(champiñón silvestre) que había cerca del camino y eso que eran casi como paraguas.
Ya en la val, había que hacer la foto al famoso dolmen de Agua Tuerta.
Pasada l'achar, ya sólo quedaba el trozo de pista para llegar a los coches.
Antes de comer, aún tuvimos tiempo de echar unas cervezas y unas risas a la sombra en Oza, escuchando las sugerencias de los presentes para próximas actividades y salidas.
AU REVOIR.