miércoles, 16 de julio de 2014

PAQUIZA LIZOLA

El domingo día 13 de julio organizamos una salida a la Paquiza Linzola. En el refugio de Linza nos juntamos quince personas con ganas de andar en un día propicio para ello.








La subida comienza por Zaparreta hasta el collado del mismo nombre. Al principio el recorrido está embarrado, fruto de las lluvias de los últimos días, pero ello no fue impedimento para disfrutar caminando entre "fagarras".





Tras una lenta y dura subida (dos pasitos palante y uno patrás), salimos del bosque,  rumbo hacía la cresta, donde hacemos una parada para observar a los sarrios e intentar localizar al ganado que oíamos a lo lejos.






Llegados a la cima, almorzamos, nos hicimos la foto de grupo y pusimos nombre a los picos que nos rodeaban:






Alano y Ezcaurri,


Punta Maz,






Valle de Belagua,


Arlas,






Anie,


Budoguía y Mesa de los Tres Reyes,


al fondo Petrachema, Sobarcal y Punta Plana Diego (Mallo de Acherito),


y el refugio de Linza, nuestro punto de partida y de llegada.



Después del "nombramiento", reanudamos relajados la marcha en fila india hacia el collado de Linza.














La bajada fue de los más amena, pero no supimos llenar las cestas de usones.



Una vez en el refugio, entramos a saludar a Beni y compañía, y a tomar unas cañas bien merecidas. 

¡Comienza el verano¡ A gozarlo...




viernes, 11 de julio de 2014

PROBANDO VÍAS FERRATAS

El domingo día 29 de junio unos pocos miembros del club, federados,  nos fuímos a probar las vías ferratas sitas en Guarrinza y Lizara, con el fin de realizar una actividad para los socios del club, pero vimos que había demasiado riesgo para organizarla. 



Si bien el día estaba nublado y amenazaba lluvia, al final pudimos hacerla porque el día aguantó. 








Empezamos por la más fácil, que era la de Guarrinza. Mientras unos esperaban, otros iban chutando para arriba.






Tras ese primer tramo más duro, el resto es más asequible y permite hacer paradas juntos para disfrutar de las vistas.  









Una vez llegados al final de la vía, se sigue por un camino marcado hasta llegar a la pista.



Echamos un bocao, y sin más miramientos pusimos dirección hacia Lizara. Esta vía era más corta pero más intensa. Son sólo treinta metros, pero todo vertical (palabras mayores)






No todos consiguieron subir, alguno dejó plumas en el camino. Las fotos no hacen justicia a la sensación que se vive al subirla.











Una vez arriba, y después de respirar dos veces, soló hay que seguir los hitos para volver al punto de partida.


Como nos lo habíamos merecido, y "estábamos vivos", nos fuímos a disfrutar de una buena comida.

Por mediación del club, y a disposición de los socios, se pueden conseguir arneses y disipadores para vías ferratas.  Ojo, es una actividad para disfrutar, pero siempre con alguien que sepa, y con el material adecuado.


TRAVESÍA GARDE-ANSÓ 2014


El pasado día 21 de junio organizamos con nuestros amigos del Club Pirineos del Roncal nuestra segunda salida conjunta, pero esta vez de Garde a Ansó.


Antes de llegar a Garde, ya nos estaban esperando en el entradero de la pista de Garanbuzea. Allí nos  juntamos todos, unas cincuenta personas, y sobre las nueve comenzamos a andar. 





Tras doscientos metros de carretera, cogimos el camino de subida hacia la ermita.





A la llegada a la ermita de Zuberoa, y cuando estábamos todos reunidos, Marcos nos explicó la historia de la misma, y pudimos deleitarnos con su encanto: su impresionante alero, sus retablos, sus pinturas,...












Llegando al límite de ambos pueblos, confirmamos todos la gran suerte que tenemos de vivir en este territorio y poder disfrutar de estas privilegiadas vistas que no se pueden ver desde Zaragoza. 




En la punta o Forato dimos cuenta del merecido almuerzo después de la subida, tomando el sol, pero sin calor porque aquí siempre corre el aire.




Bajando por el cerro Calveira, vemos a lo lejos unas hermosas vistas de Ansó.












Todo el recorrido que discurría por el término de Ansó estaba señalizado, lo que permitió que cada cual bajara a su ritmo, pero sin pararse a mirar las usoneras.






En la llegada a Ansó nos esperaba en el merendero de la fuente alta una merecida recompensa: migas, carne a la pastora y melocotón con vino.
Tras una larga sobremesa, no exenta del buen pacharán, nos despedimos de nuestros amigos del Club Pirineos Del Roncal, emplazándonos para el año que viene.